Pues sí señores, lo dice la “gente” (remito al escrito titulado “La gente”)… Y yo, si soy sincero, tengo que decir que me molesto, me cuesta un poco superar eso, porque cuando la gente dice que me como mucho la cabeza, lo dice como compadeciendose de mí, con cara de sentir lástima… Bueno, eso es lo que interpreto yo al menos.

Me dicen eso porque me pregunto mucho sobre la razón de ser de las cosas, el “por qué”, “para qué, y demás. Yo, aunque parece que me estoy justificando, digo que que “comerse la cabeza” es pensar obsesivamente en cosas cuando menos inutiles y cuando más, que nos hacen daño a nosotros mismos, pero que pensar por divertimento, o preguntarnos sobre las razones por las que existimos o cómo vemos el mundo, sobre la realidad, la materia, el comportamiento humano, etc, no es malo, sino más bien todo lo contrario. Como dicen en el documental “Y tú qué sabes?”, el cual recomiendo a diestro y siniestro, por cierto, no hacerse todas esas preguntas es como estar a 3/4 partes de la muerte.