Noches de alcohol y…
04 May 2007 09:39 PM Español, Uncategorized
El sabado pasado quedé con mi amigo Güis porque teniamos pendiente tomarnos una botella de vino tinto mientras cenamos y luego dar una vuelta por el casco viejo de Pamplona. Imagino que para “socializar†y en el mejor de los casos conocer fantasticas mujeres.
La cena transcurrió con espesas conversaciones sobre temas varios, a saber, politica, sociedad, gastronomÃa, experiencias sexuales, vamos, nada nuevo sobre la faz de la tierra.
Hasta ahà bien, pues el simpatico camarero nos trajo una paella recien hecha y una botella de Rioja. Pero luego la cosa se fue enredando y fui perdiendo la lucidez y la objetividad para discernir de si verdaderamente estaba a gusto o no. O mejor dicho, no me atrevÃa a sacar una conclusion de si merecia la pena o no seguir entre esa marabunta informe.
Mi amigo se quedo explorando la anatomÃa de una mujer con la que por cierto hablé primero yo, y me fui camino de la parada de autobus mas cercana, dando por terminada la cacerÃa.
En una de las calles, me paré en un escaparate. Dentro de él se encontraban dos tipos con indumentaria elegante, aspecto imponente y pose que desbordaba seguridad. No importaba que fueran calvos. Allà estaban detrás del cristal, inmoviles, pero eso no parecÃa importarles, les bastaba y sobraba con esa pose estatica. En cierto modo eran de la misma especie que muchos de los que và al final de la noche, en los bares que cierran más tarde y donde terminan gentes provenientes de diferentes ambientes sin importar la estetica y la música de dichos locales aunque no concuerden con sus gustos. La cuestión es no irse a casa y darle un poco de continuÃdad al orgasmo alcoholico, bueno, procurando no eyacularlo oralmente despues…

A lo que ibamos, allà estaba yo solo en la acera observando a los dos dandies, flajelandome aún más como si no me bastara el haber pasado la noche en aquel ambiente impersonal y que no me ayuda a poteciar mi autoestima. Yo pensaba que aquellos dos tipos eran mas seguros que yo, que su autoestima era mas sana que la mÃa, y yo ahÃ, mirandolos y diciendome:

Tiene narices que siendo ellos unos muñecos y yo de carne y hueso y pensante, me sienta inferior…
Aún quedan cosas por cambiar…
de alguna manera te identificas un poco con los maniquis ?
tu aptitud es de observador y no de participante?
sabes lo que quieres?
el alcohol no cambia nada y te haca sentir mal.
no te importe sentir,ser humano,haz cosas que te gusten y no sufras innecesariamente.un besito