¡Vencejemos!
30 Abr 2010 11:48 PM Uncategorized¿Sabéis cuáles son los vencejos? Os lo pregunto porque tal vez la mayoría no lo sepáis, el menos yo lo supe el verano pasado. Toda la vida los he oído desde primavera hasta finales de verano, y su canto al volar a gran velocidad siempre ha tenido un significado especial para mí, el verano, claro.
Pero no sabía con seguridad como se llamaban, creía que eran golondrinas, pero ya hacía algún tiempo que me había enterado de que existía más de una especie parecida y que no era tan extraña mi confusión.
Pues el verano pasado se aclaró el tema,y lo cuento porque sin ser un acontecimiento espectacular, me dejo una suave pero firme sensación de admiración y estupor.
Hay tres especies parecidas: las golondrinas, los aviones y los vencejos. Los vencejos son los que se oyen gritar mientras vuelan a toda velocidad, llegan en primavera, aunque en Sevilla ya los he oído en Marzo (tal vez siempre estén ahí, como no vivo en Sevilla, no lo sé) pero a mi pueblo han llegado ésta semana.
El verano pasado, un delicado operario que trabajaba en un tejado, arrojó unos polluelos que había en un nido debajo de aquel, y mi hermano los recogió. En un principio no sabiamos qué eran, y como haría la mayoría, les dimos de comer pan y esas cosas, pero estaba claro que no les gustaba demasiado. Investigué en el bendito internet y la sospecha de que fueran vencejos tomó mucho cuerpo. Y me dió cierto miedo, porque los vencejos son aves muy peculiares. Lo más llamativo y que se confirmó no hace muchos años, es que estos pajaros, una vez que salen del nido, no se vuelven a posar sobre una superficie nunca más, a menos que sea para procrear! Para dormir ascienden a más de mil metros y allí se quedan reduciendo la frecuencia del aleteo! A mi me pareció impresionante!
En los foros me enteré de que estos animales comen insectos y mi madre preparó una pasta para alimentarlos según las instrucciones que recabé. al cabo de alguna semana, uno de los pollos salió de la caja donde estaba por sus medios y cayó al suelo. Pensamos que ya le llegó la hora e hicimos un intento de hacerlo volar lanzandolo desde el balcon, pero no lo consiguió. Yo me quedé preocupado y volvimos a intentarlo esa misma tarde. Mi hermano se encargó de lanzarlo al aire pero volvió a caer sobre la hierba. Pero al segundo lanzamiento, pudimos ver admirados y acongojados que empezó a tomar altura y en unos segundos desapareció detras de unos arboles a lo lejos. No sé cómo describir lo que sentí… Emoción, admiración, alegría, miedo, preocupación por no saber si llegó a coger altura o si por el contrario cayó fuera de nuestro campo de visión. No sé, podéis probar a imaginaroslo; ese aparentemente indefenso pollo que estuvo durante días comiendo de nuestra mano, guiado por su isnstinto, de repente se convirtió en un ser superior, capaz de volar a cientos de metros de altura y no volver a posarse quién sabe hasta cuando. Me salen lágrimas de emoción!
Al cabo de dos o tres semanas de esta escena, a primeros de Septiembre, dejaron de oirse los chillidos de estos pajaros, “ya se han ido” pensé, que Dios os acompañe, os espero el año que viene.
Ya están de nuevo aquí, llenando el cielo de nuestros pueblos de gritos de alegría y vida.
¡Bienvenidos, amigos!
¡”Vencejeremos”!

0 Replies to “¡Vencejemos!”