Fertilidad abandonada…
18 Sep 2007 10:49 PM EspañolPara alguien que trabaja la tierra, es triste ver una parcela fertil, abandonada por su propietario… Es como un delito dejar que las entrañas deseosas de dar vida, se queden sin semilla que de lugar a voluptuosos frutos.
Esa tierra sedienta que ansÃa ser recorrida e inundada por miles de gotas de agua y sudor. Que los dedos del labrador remuevan cada surco de su superficie, despierte sus nutrientes y haga aflorar la humedad interior para recibir la simiente.
Debajo de esa tierra, permanece con desespero, ahogada, luchando por salir, el calor y la fuerza de la vida, suplicando a gritos ser atendida antes de que sea demasiado tarde y los años y el abandono, arrastren al mar para siempre el alimento que era para dar vida.
Caminando a su lado, oigo sus suspiros de tristeza, su llanto ahogado, su resignación…
- Hasta cuándo? Será demasiado tarde?
No sé si podré ayudarla…
Mmmmm… PodrÃa decirte que esa tierra no sufre castigada por el abandono, que con el paso del tiempo pasarÃa a ser un pasto, mas tarde un matorral y si hay suerte y tiempo y nadie decide edificar en ella incluso puede que al bosque original que era y al que tiende, tranquila pausadamente, sin estrés ni presión, sin ruptura anual de su pequeña coraza, sin el agotamiento continuo de su vitalidad. PodrÃa decirte que la vida late dentro de ella a su ritmo, diferente al que le exigimos, pero es mucho más constante y real que le es impuesto. Ese es el ritmo de la fauna que la poblaba antes y que sin duda regresarÃa a ella.
SÃ, creo que podrÃa decirte eso, pero no creo que fuese justo.
La tierra no muere nunca, es lo único que permanece y permanecerá después de nuestra partida.
Pero si te das cuenta, la tierra no esta abandonada, es libre aunque nos empeñemos en domesticarla a nuestra merced, la madre naturaleza la cuida, y si te fijas, siempre tiene vida, ya sea un desierto o la selva amazónica… una flor que asoma en la tierra, una hierba, un insecto… siempre esta rodeada de vida, todo nace, crece, se reproduce y muere, pero no es una muerte eterna.
El ansia de reproducción de la naturaleza (incluidos los humanos), ese instinto de procrear es una forma de sobrevivir en tu descendencia y crecer en la historia de la vida.
En nosotros viven nuestros antepasados, nuestros padres, abuelos, tatarabuelos… y una serie de ancestros que nos han transmitido su parte de historia y que viven en nuestro presente y serán el futuro en nuestros hijos.
No se si es este tema del que hablas Joseba… pero es lo que me ha salido contestar a ese intenso pensamiento de abandono. Creo que hay algo más escondido entrelineas.